
El pilar del actual éxito de los Hannoverianos es la rigurosa selección y licenciatura, por la que todos los animales jóvenes tienen que pasar. En el caso de sementales, las selección es muy exigente y las reglas prohíben emplear cualquier semental para la cría, si no ha aprobado la licenciatura y la prueba de rendimiento para sementales. Para inscripciones en los libros de cría, se pueden considerar solamente los descendientes de estos sementales, y de madres inscritas en el Studbook.
El primer paso para potenciales sementales se produce poco antes del destete, con casi seis meses de edad. Los potrillos que presenten una calidad extraordinaria van a ser recriados en la Institución para recría de Sementales “Hunnesrück”, conectada con la Yeguada Estatal de Celle, o por instituciones privadas especializadas en recría de sementales. A la edad de dos años, se presentarán estos jóvenes enteros a una comisión del Hannoveraner Verband, que hará una preselección para la licenciatura principal. A este nivel, la selección será muy rigurosa. De estos aproximadamente 800 enteros de la quinta de su edad de dos años, solamente a unos 100 se les permitirá pasar a la “Körung”, la Licenciatura principal con edad de dos años y medio. Los que no pasen, probablemente sean castrados y vendidos como caballos de silla.